En la cabecera del lado de la epístola,
lamentablemente apenas si quedan vestigios de las pinturas que aquí
hubieron. Pueden adivinarse dos escenas, separadas asimismo por trazo verde
y rojo. En una solo se distingue el perfil de un ser alado, mientras que
en la otra vemos lo que parece querer representar una ciudad por cuanto
que se ven casas y parte de una cara con ¿turbante? bajo arcosolio.
Por deducción harán referencia a los santos mártires
Cosme y Damián, y quizá a su vida previa al martirio. Pero
poco más que conjeturas pueden aportarse.
Los arcos triunfales de ambas cabeceras
conservan en su intradós interesantes pinturas geométricas.
En el lado izquierdo, a base de cuadraditos con punteado en su interior
y líneas verdes serpenteantes entre ellos (En el gótico lineal,
veremos motivos similares, seguramente heredados de estos). En el lado derecho
la decoración es mucho más elaborada a base de líneas
azules onduladas que se entrecruzan y rematan en caulículos, sobre
un fondo elegante negro.