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En Septiembre de 2004, tras once años de pasividad y amenaza de las urbanizaciones que crecen en su entorno, se han retomado obras de excavación y posterior protección de este lugar. Quizá el Año Santo Jacobeo y los beneficios que pueden dejar los potenciales peregrinos en nuestra Comunidad hayan dado el empujoncito a los políticos para decidirse a convenir que esta parte de la historia es importante. (Ver noticia de Heraldo de Aragón)
El 15 de Septiembre de 2004 subí a Santa Cristina y tuve la suerte de encontrarme con José Luis Ona, Arqueólogo "a pie de obra". Pedí permiso para tomar fotos del templo en excavación, y no solo me lo permitió, sino que además me hizo una verdadera puesta al día sobre el hospital y su actual proceso de excavación y consolidación.
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La iglesia del Hospital de Santa Cristina, no fue una simple iglesia de peregrinos edificada en lugar de condiciones adversas. Tuvo cripta bajo su cabecera; hecho de por si ya inusual. El arranque de las columnas que delimitaban tramos de la nave, posee basas que a pesar de su deterioro muestran su delicado trabajo.
La edificación se llevó a cabo con sillarejo y cantos rodados del cercano río Aragón. Solo en algún punto muy concreto del templo se usó sillar bien escuadrado. Debió de estar enfoscada exterior e interiormente y me apuntaba el Arqueólogo que su decoración escultórica, debió de ser interesante y que espera encontrar algún capitel en la campaña de excavación del templo (si es que no ha aparecido ya, por la seguridad con que afirmaba la suposición)
Canónicamente orientada, cierra al este por ábside cilíndrico, del que resta el arranque de la cripta, sobre varias hiladas sobresalientes de sillarejo a modo de podio (Imágenes 1 y 6)- En la campaña de este año, se ha puesto de manifiesto un ventanal aspillerado en el lado sur absidal (Imágenes 4 y 5), que estaba cegado. Tiene su correspondiente aspillera derramada al interior, también cegada; pero evidente.
Las hiladas de sillarejo original, se han recrecido con otras de similar hechura, que además de hacer más comprensible el templo, protegen a las originales; de las que se hallan bien delimitadas mediante una sucesión de pequeñas losas de pizarra que hacen de frontera entre original y añadido.
Esta forma de hacer, me explicaba Ona, es a la manera de Italia. No la conocía y la verdad es que me ha gustado: No rompe la estética del conjunto, añadiendo materiales radicalmente diferentes para poder ser diferenciados; pero deja bien a las claras dónde se ha actuado para que el entendido sepa "leer" el monumento.