Al interior, la estructura del templo pivota sobre gruesas pilastras con semicolumnas adosadas (Ver planta); más gráciles las que suben hasta apear los arcos fajones, que las rechonchas que dan sustento a los formeros. (Imágenes 10 y 14).
Sobre ellas, capiteles rudos, muy anchos y de poca altura; adornados con motivos geométricos o animalísticos.
Hay uno a los pies del templo, entre las naves central y sur (Imagen 18), que reproduce motivos existentes en el no lejano monasterio de Alaón
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Los ábsides son de tambor, cubiertos por cuarto de esfera con intermedio de imposta ajedrezada, -salvo en el norte, en donde ha sido arrancada- y precedidos de corto presbiterio que cubre con medio cañón al igual que la bóveda de la nave.
Las semicolumnas que sustentan los arcos fajones, se rematan en capiteles, cuyos ábacos se continúan con una imposta que separa los paramentos verticales de bóveda en toda la nave. Bajo ella, en los dos tramos anteriores, corre un friso rehundido de esquinillas.
El muro norte original fue prácticamente demolido para abrir en el dos capillas consecutivas (Imagen 4). El tramo de los pies del templo da sensación de zona más diáfana, gracias a la ligereza que transmiten las columnas que en esta zona -al igual que en Alaón- sirven de apeo al articulado muro de separación entre nave central y laterales (Imágenes 2 y 3).
Las imágenes 5 a 7 muestran consecutivamente y en su órden la secuencia de los ábsides de la cabecera del templo. Llama la atención, además del exquisito cuidado en su atención actual, la altura propiciada por el hastial así como la iluminación que proporcionan los vanos en form ade cruz.
La amplitud y tamizada luminosidad que reina en el templo, hacen que sus volúmenes aparenten mayores dimensiones. A ello contribuye la notable altura de la nave central.
En el muro sur quedan restos evidentes de las primitivas pilastras de apeo de los fajones del templo, que en fecha posterior fueron reconvertidos a los actuales (Imagen 12).
El interior de la portada descrita del muro sur, se repite una de las figuras decorativas ("cuadrifolio") que posee al exterior a base de círculos concéntricos y motivo cruciforme centrado que los rebasa (Imagen 13). Realmente es la representación elegante de un lazo contínuo sobre doble círculo concéntrico.
En definitiva, una soberbia edificación, de las que te sorprenden por su ejecución y conservación; aun cuando vayas avisado de lo que te vas a encontrar. Merece la pena visitarla con detenimiento.
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