El templo y el lugar de Montañana
son sin duda deliciosos; pero el motivo que sobresale con fuerza de entre
ellos es por derecho propio la magnífica portada de su muro sur con
su delicada decoración.
Hay en altura un primer elemento decorativo,
ligeramente descentrado con respecto a a la portada, compuesto por un gran
vano cegado, sobresaliente del muro y flanqueado por dos parejas de arquillos
ciegos de tradición lombarda apeados en ménsulas variopintas
en su forma y decoración, como reunidas de otros lugares. Antes de
la restauración, estos elementos estaban a resguardo de un improvisado
tejadillo avanzado de uralita que puede verse en las imágenes
4 y 5.
La imágenes emparejadas 2-3
y 4-5 muestran diferentes momentos de la restauración
de esta zona. Otro tanto ocurre con las imágenes 6 a 8
y 9 a 11, correspondientes a detalles de capiteles y tímpano
antes y después de la restauración.
Las cinco arquivoltas de esta portada, su magnífico
tímpano y su serie de capiteles decorados son elementos que merece
la pena recorrer despacito.