Ver mapa interactivo de la zona
La parte mejor conservada de su exterior, es la correspondiente al lado norte del ábside y presbiterio (Imágenes 8 y 9) El lado sur ha sido desprovisto de los sillares externos, quedando descarnado el espesor del muro (Imágenes 10 a 13).
Charrando con una persona del lugar, me contó que los sillares que faltan, en su mayoría se emplearon en la edificación del frontón del pueblo, así como buena parte del ayuntamiento, contiguo a él. No aporto imágenes porque fue encalado y no están vistos los sillares.
8
Una vez más se demuestra que una edificación en ruina es la mejor cantera que se pueda desear. El material está allí, ya trabajado. Solo hay que ir y "reciclarlo". Se utilizaron los sillares del muro sur porque su orientación hace que hayan sido menos meteorizados y se hayan conservado mejor.
Contemplando la solidez del relleno del muro, desprovisto de sus sillares exteriores, uno se da cuenta de que lo que realmente da solidez a la estructura es este "relleno" con piedra y cemento. La función, pues de los sillares que lo flanquean al interior y exterior, es a mi modo de ver equiparable -aparte de la función estética- a la de las planchas metálicas del moderno encofrado; que en este caso se dejaban "in situ".
Al interior, la cabecera se remata con ábside de tambor cubierto con bóveda de cuarto de esfera; y el presbiterio, hasta el primer fajón que apea en ménsulas al estilo cisterciense, se cubre con bóveda apuntada. La coherencia de ambas se resuelve con una serie de hiladas de sillería (Imagen 16). Una imposta de borde redondeado recorre ábside y presbiterio.
Un ventanal de derrama interior y aspillerado al exterior, centra el ábside. Otro similar hay en el presbiterio sur.
En la base rocosa del presbiterio, hay tallados sepulcros antropomorfos; uno de ellos infantil (Imagen 15). Su orientación es la común: este-oeste, con la cabeza a poniente.