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-SANTA EULALIA LA MENOR-(Cont.)- |
Tras recorrer un corto trecho de pista restringida, más allá del desvío a santa Eulalia la Menor, se deja el coche y en corta caminata accedemos a la cara norte de la peña de Sen, en cuya explanada superior quedan ruinas de uno más de los muchos conjuntos religioso-militares del antiguo reino.
Una primera fila de "clavijas-grapas" permiten el acceso a la siguiente plataforma, desde la cual, una nueva hilera de grapas es alcanzable tras trepar por una escala metálica colocada por Peña Guara. A partir de aquí se accede a pie llano hasta la meseta del mallo (Imagen 1). Durante la ascensión, se pueden observar restos de muros defensivos en nivel inferior al de la estructura de la torre e iglesia; así como aljibes excavados en la roca (Imagen 2).
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Las imágenes 3 y 4 muestran desde en noroeste de la plataforma, la situación del templo con respecto a la torre, y la torre con respecto al camino de acceso, apreciandose en el ángulo inferior izquierdo de la imagen 4, restos de muros defensivos.
Las imágenes 5 a 7, muestran los lados este, sur y oeste del torreón, del que solo queda el arranque, respectivamente. Está edificado en sillarejo bien trabajado y con su base ataludada, al estilo del torreón de Obano.
Hacia poniente, abre una puerta a nivel del suelo, de la que han desaparecido los sillares exteriores que la conformaban y que al interior, se aprecia puerta de arco de medio punto construida sobre otra más estrecha, de la que quedan dovelas en el muro (Imagen 8). El espacio interior del torreón está absolutamente invadido por matorrales y zarzas.
La Imagen 9, muestra el interior de lo que fue la iglesia del recinto, desde los pies de la misma, y al fondo la ruina del torreón. Tiene una particularidad muy rara en los templos aragoneses: un diafragma entre nave y cabecera, como si el arco triunfal se adentrase hacia el centro de la nave. Solo se repite esta rareza en la también ruinosa iglesia de Castiello de Guarga.
La imagen 10, muestra el lado sur de la cabecera del templo, con la articulación de ábside y nave
Las vistas desde este lugar; tanto desde lo alto de la peña de Sen, como desde la base de la misma, son realmente espectaculares y merece la pena acercarse para disfrutarlas.