Al interior, el templo -que tiene forma de cruz latina- se estructura en una
nave alargada, rematada en ábside gótico con ocho nervaduras confluentes en florón decorado
en la clave.
Los brazos laterales de la cruz contienen los arcosolios pareados con sepulcros
de los mecenas del templo. Se hallan ricamente decorados con pinturas del estilo gótico lineal. Se comunican
mediante una especie de arco triunfal apuntado, con los absidiolos norte y sur. (Imágenes
2 y 3).
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Preside el altar mayor una réplica de la imagen, románica
que hubo en el templo.
En la convergencia de las ocho nervaduras de la bóveda principal (Imágenes
6 y 7) hay un medallón
muy elaborado, a base de figuras geométricas que recuerdan lo mudéjar. En su orla externa, una serie de
motivos vegetales -hojas de higuera- cuyos peciolos y lóbulos inferiores dan en conjunto falsa sensación
de escritura árabe; como así lo describen en la visita.
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Las imágenes de esta página corresponden a la primavera de
2002, cuando aún no se habían acometido las obras de restauración del templo. Es por ello
que sus muros todavía se presentan encalados.