Ver mapa interactivo de la zona
Para acceder al interior hay que abrir la verja del atrio moderno de poniente, que cuenta con un pequeño candado; y después la puerta del muro oeste; con llave y cerradura al uso.
Al interior: templo de una sola nave acabado en ábside cilíndrico cubierto de bóveda de cuarto de esfera. Un par de fajones apean en pilastras de aspecto moderno. Las bóvedas, de medio cañón, con añadidura de lunetos.
En la cabecera, un retablo moderno centrado por el patrono del templo, San Miguel; dando de lanzadas a un demonio, oculta una ventanita aspillerada.
El pavimento de la cabecera del templo, conserva la bancada corrida original adosada al cilindro absidal, con una moldura de baquetón en su ángulo libre, al estilo de lo visto al exterior del ábside.
Probablemente el nivel del pavimento estuviese 20 o 25 cm bajo esta moldura, como es lo habitual. Actualmente se ha recrecido y completado con terrazo.
Si la cabecera del templo es la original; y pienso que debe de serlo, no debería de haberse cubierto con yeso y pintura blanca. Hubiera quedado mejor con los sillares vistos.
Para gustos están los colores; y aquí los colores son solo uno: el blanco.