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La imagen 17 muestra la ya descrita puerta, que desde el presbiterio da acceso al interior de la cámara baja de la torre. El acceso al coro, se realiza desde las dependencias modernas, a través de una de las ventanas del muro sur, reutilizada como puerta (Imagen 18)Por debajo de la cabecera de la iglesia y asentada directamente en la roca, existe una cripta (en realidad habría que hablar de iglesia inferior; como en Loarre, reservando el térmico "cripta" para la cámara situada bajo el nivel del suelo; lo que no es el caso.)
A la misma se accede, desde la sala moderna ante la puerta de entrada al templo, tomando un portón a la derecha, junto al muro sur, sorteando una chimenea y montones de materiales de desecho (Imagen 19) y al atravesar la puerta que se ve al fondo , justo a la izquierda aparece la entrada a la cripta (Imagen 20), en la zona de arranque de la torre.
El espacio de la cripta reproduce el de la cabecera del templo existente sobre ella. Asienta directamente en la roca; la cual aflora en su extremo noroeste (Imagen 25)
Se compone de dos tramos: uno en la cabecera, de bóveda de cuarto de esfera, que se continua con otro de medio cañón. Poco después del inicio de este segundo tramo, un arco fajón de grandes dovelas, da sustento a la estructura y va a apear en una bancada corrida existente en toda la periferia de la sala.
Un ventanal aspillerado al exterior y de bordes rectos al interior, ilumina tenuemente la estancia.
En el muro de cierre (Imagen 25) de la cripta, algo descentrada hacia el sur, existe la silueta de una puerta cegada de considerables dimensiones; alcanzando hasta la bóveda, con un descarado perfil de arco de herradura (Ya es la segunda que veo en el templo; y no creo en las casualidades.)
La Virgen de Sarsa, se halla en el pueblo de Sarsamarcuello. (Imágenes 26 y 27) Su iglesia no tiene estructuras románicas apreciables; pero es un bello edificio, restaurado recientemente por el párroco, mosen Arturo Berdún, con la colaboración de alguno de los escasos vecinos del pueblo.
Es el propio mosen quien me acompaña al templo y me cuenta cómo montaron grandes andamios para adecentarlo. Es poco el vecindario para sostener el templo; y escasas las ayudas oficiales.