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-SANTA MARÍA DE LA PEÑA- |
Al interior el templo conserva su estructura original de una nave acabada en cilindro absidal cubierto por bóveda de cuarto de esfera. Se centra por ventanal derramado al interior. Por delante amplio presbiterio que cubre bóveda de medio cañón. Entre paramentos verticales y bóvedas, corre una sencilla imposta biselada (Imágenes 1 a 3)
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Quedan restos de pinturas geométricas en la bóveda, de la decoración del XVII o XVIII; y algún resto bajo la imposta de las originales del templo, a base de motivos vegetales y geométricos (Imagen 4).
En el muro norte, tras el presbiterio, una pequeña puerta da acceso a la parte baja de la torre, en función de sacristía. A su derecha, un sillar con restos de pintura que se halló en el muro sobre la puerta de acceso a la iglesia tapiando una vieja puerta que habían practicado para comunicar el coro con la casa-abadía.
Adorna el ábside una reproducción de la Virgen de Carcavilla, actualmente en la parroquial de Riglos (Imagen 8).
Frente a la puerta de acceso, en el muro norte, se abrió un gran vano que comunica con la capilla lateral añadida. En ella se ha instalado la pila bautismal. Es cuadrada y carente de decoración.
Antes de la reforma del templo (llevada a cabo por mosen Felipe García Dueñas, actualmente en el obispado de Jaca, y de muy buen recuerdo por toda esta comarca) la cabecera del mismo estaba oculta por un retablo que se amoldaba a cilindro y bóveda absidal. Se desmontó en dos piezas (bóveda y cilindro) y decora la capilla descrita y la sacristía sita en a base de la torre.