El monasterio de San Juan de la Peña fue edificado en la cara norte de
la sierra que le dio nombre. Dista de Jaca unos 20 kilómetros, y desde esta ciudad se accede por
la carretera que hacia poniente sigue el curso del río Aragón por su margen izquierda, así
como el Camino de Santiago. A unos diez kilómetros, un desvío bien señalizado nos encamina
hacia Santa Cruz de la Serós y desde allí por serpenteante pista forestal asfaltada llegaremos al
monasterio. También puede llegarse por la vieja carretera que desde el pantano de la Peña se dirige
a Jaca, desviándonos a poniente a la altura de Bernués. Muchas curvas y mala carretera; pero de camino
podemos visitar Ena, Botaya, Centenero...
Merece la pena hacer un alto en un par de miradores que encontraremos en el ascenso
por Santa Cruz de la Serós. Desde ellos, la vista del Pirineo, de la Peña Oroel tras la que se halla
Jaca y del propio caserío de Santa Cruz, son realmente espectaculares (Imagen
1). La imagen 5 muestra una espectacular nube descargando abundante nieve
sobre el Pirineo.
Al igual que en otros monumentos, recomiendo encarecidamente la visita fuera
de temporada. Nuestras rutinas, los periodos vacacionales coincidentes, los fines de semana o los cada día
más frecuentes y amplios puentes laborales, no permiten disfrutar del lugar en sosiego. Es otro de los tributos
a pagar a la sociedad actual. Trabajar al unísono, hacer vacación el bloque.. Y lugares como este
no son para recorrerlos como quien va a las rebajas de los grandes almacenes. Aglomeraciones, empujones, voces
destempladas, niños juguetones, móviles que suenan...
En fin, que si puedes, sube cuando sea difícil hacerlo. La última
vez que lo hice, el 3 de enero de 2006, la carretera era a intervalos una pista de patinaje. Pero la recompensa,
bien protegido contra el frío, es disfrutar del lugar y encontrarte con unas pocas personas que te
sonríen
y saludan amablemente a veces en idiomas que no entiendes. Y que si estás buscando un encuadre con la cámara,
esperan pacientemente a que hagas la foto. Una delicia. Impensable en agosto. Es lo que hay.