BOLEA.
ERMITA DE LA VIRGEN DE MUERAS
Casi en la vertical
bajo la magnífica colegiata de Bolea, hay una ermita con
un aspecto raro. Es un casetón casi cuadrado, sin ábside,
rodeada de campos de labor y cubierta con un tejado a un agua que
da la sensación de ser "crecedero".
Llevo siguiendo
su evolución desde 2001, cuando cayó parte del muro
de cierre de la neo-cabecera erigida a ras del presbiterio.
El Plan de Dinamización
del producto turístico de la Hoya de Huesca arrancó
en 2006 impulsado por Pedro Bergua. La ermita de Mueras fue uno
de los elementos patrimoniales sobre los que se actuó y ello
sin duda evitó la desaparición de unos restos que
aunque exiguos, tienen un claro valor histórico.
Fue templo tardorrománico
con bóvedas apuntadas cuya cabecera desapareció Diferentes
reformas lo han llevado a la actual situación. A partir de
lo existente he podido rastrear su planta original.
La escultura, torpe
y quizá "naif" tiene el encanto de ser diferente.
No hay modelos semejantes en los cuales pudieran haberse inspirado,
ni tampoco obra subsiguiente a la misma.
Algunos de sus capiteles
fueron expoliados aunque pudieron recuperarse, Tras largo tiempo
de dormir el sueño de los justos en las profundidades de
la cripta románica de la colegiata de Bolea, hoy han sido
repuestos en la ermita para la que fueron labrados (Ver
más)

