
LAS
PINTURAS DE RASAL
¡Hola Amigos!
Ya hace diez largos
años que descubrí la existencia de un Pantocrator
románico bajo una capa de enfoscado en la cabecera de la
ermita de San Juan Bautista de Rasal.
La denuncia del
hecho sumada a la presión popular en forma de romerías
reivindicativas y la aparición en prensa del asunto ayudaron
a que el edificio fuera rehabilitado y consolidado.
Pero todavía
estamos a la espera de que las pinturas que allí hay sean
consideradas y restauradas como merecen. El tiempo se nos sigue
haciendo largo.

Mientras esperamos
decisiones de quienes tienen la potestad de hacerlo, desde Toulouse
la Editorial Privat lanza una Guía del Arte Románico
en los Pirineos y cuando llega a Rasal, reconoce el valor de sus
pinturas así como la situación de espera en que se
hallan para su restauración.
Aragonés
y por tanto perseverante, reservaré este espacio por el tiempo
que sea necesario hasta ver las pinturas restauradas. Solicito vuestra
comprensión y apoyo. (Ver
más)

Está en marcha
la obra de la Enciclopedia del Románico de la Fundación
Santa María la Real correspondiente a Huesca. Dirigida por
Domingo Buesa Conde, participo en la misma y cuando él me
ha preguntado si deseaba hacer yo alguna de las fichas, no lo he
dudado: "Me pido San Juan Bautista de Rasal".
Un pequeño y desconocido lugar de gran significado para mi,
esperando poder verlo brillar con luz propia.
Julio
de 2012. El destrozo que nos han hecho en el país algunos
políticos, banqueros, ases del "pelotazo", malabaristas
del solar y del ladrillo y otros trileros en general, nos ha conducido
a unos recortes que hacen improbable la atención a aspectos
culturales que la necesitan.
Los excesos
de esas gentes, muchos de los cuales tan solo son empleados temporales
a nuestro servicio, los pagaremos quienes no hemos tenido nada que
ver en el desaguisado.
Nosotros
el pueblo de España vamos a sufrir y purgar sus excesos.
Desde aquí, manifiesto mi profundo desprecio hacia todos
ellos a la vez que reafirmo mi fe en la Cultura, el Arte y la Historia;
elementos que para esa gente solo tiene valor en las salas de subastas.
¡Desdichados!.
Amistad
Antonio
García Omedes
de
la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis de Zaragoza
