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- BARÓS - SAN FRUCTUOSO-(Cont.) - |
El templo es de nave única cubierta por medio cañón. Posee un arco fajón apeado en pilastras adosadas, justo por delante de la portada situada en su muro sur (ver planta).
La cabecera se compone de ábside de tambor cubierto por cuarto de esfera. Lo centra ventanal de doble derrama. Por delante del cilindro absidal, el presbiterio consta de dos tramos en degradación cubiertos por medio cañón. El más exterior, arranca directamente del muro (Imágenes 1, 3 y 4)
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En conjunto, bóveda absidal y los dos tramos del presbiterio ofrecen un bello efecto estético enmarcando y realzando la zona más sagrada del templo. A ello contribuye el hastial este remontando las estructuras descritas, y en cuya porción central abre el ventanal cruciforme que al exterior veíamos en el óculo bajo el arquillo central. La abundante luz que derrama al interior, refuerza el simbolismo de peregrinación desde la oscuridad hacia la luz cuando avanzamos por el templo (Imagen 1).
Adosada al muro norte, se edificó en el XVI la capilla de la Virgen del Rosario (Imagen 2). Cubre con bóveda de crucería y en ella se halla la pila bautismal, del S XV con decoración de bezantes y rosetas así como tres peces en su cara anterior.
En una reciente restauración se eliminó el atrio del XVIII que existía ante la fachada de poniente. Empotrados en el mismo se hallaban nueve sillares decorados en bajorrelieve con motivos diversos: carnero, toro, entrelazos, crismón...
Tras la pila bautismal, y alineados junto al muro se guardan los sillares descritos (Imágenes 6 y 7).
Se ha conservado, trasladada a lienzo, una porción de la pintura geométrica que decoraba el interior (Imagen 5).
En las imágenes 8 a 13 muestro algunos de los sillares decorados. Entrelazos, geométricos, bello crismón cristológico carente del signo del Espíritu ("S"), un carnero... No es el lugar más adecuado para su conservación. Mejor estarían empotrados en el muro, o a "resguardo" en el Museo Diocesano.