La torre-campanario, es sin duda, el elemento más característico de este templo. Junto con la plaza porticada y el castillo, constituyen la esencia de L´Ainsa (Imagen 22).
En dicha torre se inspiraron la mayoría de las erigidas en el Sobrarbe. Desde sus 30 m de altitud, enlaza ópticamente con muchas de las mismas.
Está dividida en cinco cuerpos, que no se marcan al exterior, ya que las molduras existentes son decorativas.
La imagen 23 corresponde al segundo cuerpo, desde el que por escalera intramuro -no apta para claustrofóbicos- (Imagen 24) se accede al tercer cuerpo (Imagen 25).
Por encima, un gran espacio destinado a campanario (Imágenes 26 y 27), en el que una empinada escala metálica con pasamanos nos permite subir al último cuerpo y contemplar su magnífica bóveda de media esfera, reforzada con cuatro fajones que apean en la mitad de los lados del octógono; al estilo de la existente en la Catedral de Jaca, o en San Pedro el Viejo de Huesca.
La imagen 28, muestra una de las trompas, que permiten el paso del cuadrado al octógono para elevar la cúpula descrita.
Las vistas desde los ventanales de este quinto cuerpo son impresionantes (Imagen 30).
Estos ventanales, están construidos remedando la forma del pórtico principal del templo; con toscos capiteles decorados con caras y motivos geométricos (Imagen 31)
El descenso por la escalera metálica descrita más arriba, se realiza mejor -al igual que en otras similares- de la misma forma que se subió: es decir descendiendo sus peldaños hacia atrás. Ello permite una sólida sujeción a la barandilla con ambas manos, con lo que se evitan incidentes.