LA GUÍA DIGITAL DEL ARTE ROMÁNICO

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-SARIÑENA. LA CARTUJA DE LAS FUENTES. VESTIGIOS DEL TEMPLO INICIAL-



UTM 30T 725440 4624287 380 m.

(LOS MONEGROS)

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La Cartuja de las Fuentes fue el primer monasterio en Aragón de la orden de los cartujos. Fue fundado el 11 de febrero de 1507 bajo el mecenazgo de los condes de Sástago y Señores de Pina (Dª Beatriz de Luna y D. Blasco de Aragón) cuyo fallecido hijo D. Artal reposaba en una pequeña ermita dedicada a la Virgen de las Fuentes situada poco al sur de la localidad monegrina de Lanaja. Los terrenos fueron adquiridos por los condes de Sástago en 1506 y los monjes de la orden de San Bruno que la erigieron llegaron desde el monasterio de Scala Dei en Tarragona. La tradición señala una milagrosa aparición de la Virgen en el paraje donde todavía hoy encontramos un pequeño curso de agua y una fuente-aljibe. De la imagen de la Virgen tan solo queda la cabeza que se guarda en la iglesia de Sariñena.


El lugar elegido para la primera comunidad cartujana de La Virgen de Las Fuentes estuvo influenciado, como se ha indicado, por el enterramiento del hijo de los condes de Sástago y la sencilla estructura monástica inicial fue alzada en el entorno de dicho templo del cual quedan hoy escasos y ruinosos restos compuestos por materiales de diferentes épocas como reflejo de las transformaciones sufridas.
La muerte de los promotores así como la situación de pobreza de la comunidad les obligó a abandonar el monasterio en el año 1563 trasladándose a la Cartuja de Aula Dei fundada en el actual barrio de Peñaflor a orillas del Gállego bajo la protección del arzobispo de Zaragoza, Don Hernando de Aragón. El monasterio de Las Fuentes y sus terrenos fueron vendidos a los religiosos del Carmen de Zaragoza. Más adelante, como consecuencia de la aparición en escena de un legado económico importante vinculado a la cartuja de Las Fuentes, los monjes consiguieron deshacer el acuerdo de venta recuperando su propiedad en 1589.

El 12 de diciembre de 2015 Alberto Lasheras Taira amablemente me hace esta matización que transcribo, acerca del origen de la Cartuja de Monegros, : "Blasco de Alagón y Beatriz de Luna , señores de Alagón, de Pina, de Alcubierre y otros lugares, no fueron condes de Sástago por una razón, murieron ella en 1510 y él nombró heredero a su nieto Pedro a la muerte de su hijo Artal de Alagón y Luna en 1503. Para seguir la tradición familiar que recomendaba que el heredero llevase el nombre del abuelo paterno, Pedro se lo cambió por el de Blasco . Fue en 1511 cuando Fernando El Católico, por real cédula, nombró primer Conde de Sástago al nieto de Blasco y Beatriz. Personalmente creo que esta es una de las razones por las que el primer Conde de Sástago no se sintió vinculado a la fundación, ya que no respetó los legados testamentarios que Beatriz de Luna dejó a los cartujos. De haberlo hecho y continuado el mecenazgo sobre el monasterio, éste no habría caído en la ruina y los monjes no habrían marchado en 1563 a Zaragoza, donde el arzobispo D. Hernando de Aragón los recibió con los brazos abiertos, fundando para ellos la cartuja de Aula Dei".

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En la segunda mitad del XVII hubo un proceso de recuperación que permitió iniciar obras de edificación de una nueva cartuja en un terreno llano en las proximidades de la ermita y de la cartuja inicial. El empuje decisivo al monumento se dio en el siglo XVIII con la edificación de un monasterio de nueva planta entre 1714 1797. En el siglo XIX la cartuja sufrió de modo consecutivo los desastres de la invasión francesa y más tarde la desamortización de Mendizabal de 11 de noviembre de 1835 que acabó definitivamente con la vida monástica también en este lugar. Gran parte del monasterio y sus propiedades fueron adquiridos a mediados del XIX por Francisco Romeo Martínez de Bengoa. Su descendiente Bernabé Romeo y Belloc tuvo la curiosa idea de convertir el local en balneario aprovechando la existencia de "aguas sulfato-nitratadas a propósito para la curación de diversas enfermedades como las herpéticas, hemorroides, escrofulosas, clacóticas, del estómago, de la vegiga y otras.." (Imágenes 5 a 7) Este fallido negocio hizo que los acreedores se quedaran con el monasterio que sería adquirido por Mariano Bastarás y Cavero en 1896 pasando después a sus sucesores. La guerra civil (1936-39) acrecentó su situación de desastre. En ese periodo sirvió como cuartel, granero y más tarde como finca ganadera.

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La Cartuja fue declarada Bien de Interés Cultural en 2002, sin que ello frenara su progresivo deterioro lo que la llevó a ser incluida en la lista roja de Hispania Nostra de patrimonio en peligro de desaparición. En abril de 2015 la cartuja fue comprada por la Diputación Provincial de Huesca. El 18 de noviembre de 2015 se firmó el acta de replanteo por el Presidente de la DPH, Miguel Gracia dando así inicio oficial a las obras de consolidación y restauración de este monasterio. Al acto fue invitada, entre otros estamentos, la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis de Zaragoza al que acudimos una nutrida representación de Académicos (Imagen 25).
Uno de los elementos que revalorizan el monumento es sin duda la extensa obra pictórica que contiene. Más de dos mil metros cuadrados de pintura realizada por el cartujo fray Manuel Bayeu y Subías (1740 - 1808) miembro de una saga de artistas decoran bóvedas y muros del monasterio (Los pintores Francisco y Ramón son sus hermanos. Su hermana Josefa se casó en 1773 con Francisco de Goya). La mejor obra de fray Manuel Bayeu la encontramos en esta cartuja. De su mano es también la decoración de la cabecera central de la catedral de Jaca cuya edificación al parecer también dirigió.

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La iglesia inicial que originó la construcción del primitivo monasterio, en la que fue enterrado Don Artal, hijo de los condes de Sástago, se situó al sur de la actual cartuja junto a un cauce de agua. En origen debió de ser un templo tardorrománico del que restan varias hiladas de sillares de su cabecera. Se trata de una cabecera poligonal constituida por tres lienzos que en el basamento son de sillares de arenisca muy desgastados y sobre ellos, manteniendo la forma de su planta, se asentó la posterior estructura de ladrillo. Puede advertirse el arranque del vano central de el lienzo medio de esa cabecera (Imágenes 8 y 9).

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La imagen 11, aérea, es activa. Colocando el cursor sobre ella aparecen los límites del monasterio actual en rojo y del monasterio inicial en amarillo. En esa zona he situado la fuente, el cauce de agua y la planta de la pequeña iglesia original. También he señalado con puntos señales en el terreno de que puede haber restos de los edificios del primer monasterio.

Ya fuera por ruina natural o por algún otro motivo, el templo inicial debió de desaparecer en buena parte y fue rehecho a base de ladrillo sobre la planta inicial. En la estructura restante de la unión del presbiterio norte con la nave se conserva parte de un arco-diafragma con su contrafuerte exterior, estructura que debió de señalar el interfase entre el lugar sagrado de la cabecera del templo y la nave destinada a los fieles (Imágenes 13 a 22). En el interior de esa zona de tránsito puede verse el arranque de una elaborada nervadura de ladrillo alzada sobre ménsula conformada por varios elementos del mismo material (Imagen 17). Dicha nervadura se aplica a la zona presbiteral del arco diafragma por medio de una roza labrada a tal fin, lo que certifica la mayor antigüedad de ese arco con respecto a la obra de ladrillo (Imagen 18). La cronología estimada para ese templo original, tardorrománico, podría apuntar hacia la primera mitad del siglo XIII.

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Todavía puede verse buena parte del perímetro del recinto que delimitaba la primera cartuja, no solo desde la foto aérea, sino que también puede recorrerse y rastrearse por la mayor parte de su perímetro (Imágenes 23 y 24). Sin duda es una grata noticia saber que el proceso de deterioro va a ser frenado y que el templo y la obra pictórica que contiene se restaurará y conservará.

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Fuentes bibliográficas:

"La Cartuja de Nª Sª de Las Fuentes: La triste historia de un monasterio” Félix Palacios Remondo Académico de la Real de Bellas Artes de San Luis en Aragón Turístico y Monumental (SIPA). Zaragoza, diciembre 2013. Año 88. Nº 375 pp.: 6-10

"La Cartuja de NªSª de las Fuentes" Elena Barlés Báguena y José Ignacio Calvo Ruata. Revista Trébede. Nº 51 Mayo 2001 pp.: 19-28


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