LA GUÍA DIGITAL DEL ARTE ROMÁNICO

Webmaster: A. García Omedes - Huesca (España)

 

| Presentacións | Novedades | Mapa del Sitio | Mapas Activos | Opinión | Castillos XI-XIII | Rutas Románicas | Monográficos | Otras Regiones

Enlaces | Bibliografía | Diccionario | Distinciones | Premio Romanico Aragonés | Fondos de Escritorio | Inicio |

 

SANTO DOMINGO DE SILOS - LA DUDA DE SANTO TOMÁS


 

Estuve en el monasterio de Santo Domingo de Silos en el ya lejano año de 2007. Fui a pasar tres días del mes de junio como huésped y se me asignó la habitación 109, dedicada a san Lesmes. Realmente lo recuerdo como un verdadero lujo por el hecho de recibir una llave maestra que me daba acceso al claustro. Podéis imaginar que antes de la hora del desayuno ya estaba con mi trípode y mi Olympus E-1 disfrutando de la primera luz del día y de la soledad de ese espacio mágico. Me adapté a los ritmos de los monjes, a sus hora, a su liturgia, a sus comidas, a su forma de rezar cantando gregoriano, al gran silencio tras la última oración del día...

Hice muchas fotos. Hoy creo que haría más, pero sobre todo mejores por disponer de una cámara superior y por haber envejecido y por lo tanto, aprendido muchas cosas a base de equivocarme. De todas formas, revisar ese material supone revivir tres días mágicos, añorarlos y recuperar para compartir algunas de las imágenes obtenidas en esos días de retiro.

Traigo hasta aquí una magnífica escultura aplacada, obra del primer maestro de Silos que decora la cara oeste del machón noroccidental del claustro. La escena se enmarca por medio de un arco apeado en columnas con capiteles corintios sobre el que aparece una escena representando la alegría en la Jerusalén Celeste por la resurrección de Cristo.

Dentro del marco arquitectónico se nos muestra el colegio apostólico al completo, incluido Judas, a pesar de que para ese momento ya debió de haberse ahorcado. Los personajes aparecen esculpidos en tres niveles de profundidad con un ritmo y un orden bien estudiados, gracias al cual esta escena posee un aspecto visual equilibrado y agradable. Los apóstoles de la fila superior cumplen la ley de adaptación al marco y se disponen de acuerdo con la concavidad del arco. Por debajo, otras dos líneas bien definidas contiene los rostros de los apóstoles de la fila intermedia y de la inferior, quedando la cara de Cristo entre ambas. También puede señalarse una alineación oblicua de arriba a abajo y de izquierda a derecha afectando a la mayoría de los apóstoles.

La escena nos narra la segunda aparición de Cristo a sus apóstoles para que Tomás, que no lo vio en la anterior, pudiese verlo, meter sus dedos en la llaga del costado y creer. El foco de interés de la escena se centra en un triángulo en el que se incluyen las caras de Cristo, Tomás y también la de Juan, el discíplo preferido. Por otra parte hay una intencionada idea que el escultor nos transmite con su arte como es la de la "exclusión" del apóstol que necesitó ver y tocar para creer. El brazo alzado de Cristo y su cuerpo dejan a Tomás aislado del resto de los discípulos, realzando esa idea.

Por otra parte, advertimos que la figura de Cristo aparece representada de mayor tamaño que las del resto señalando su primacía, como suele hacerse en el arte románico.

En la imagen inferior, he recortado sobre fondo negro los rostros de los doce apóstoles. En sus nimbos se epigrafía su nombre, gracias a lo cual los podemos identificar a todos, Judas incluido, como ya he señalado. Colocando el cursor sobre la imagen aparecen resaltadas esas epigrafías. Quiero señalar que en las letras "A" y "N" aparecen dobles trazos en sus travesaños, al igual que vimos en la epigrafía de "Bernard" en un capitel de Jaca. Los ojos de los tres personajes cuyas caras ocupan el triángulo de mayor interés (Juan, Tomás y Cristo) aparecen excavados y negruzcos porque probablemente fueron resaltados con piedra de azabache o similar. Por lo demás, los rostros siguen un patrón muy semejante entre ellos, incluso en la inclinación de sus ejes, excepto Pablo ("magnvs sanctvs Pavlus") que luce calvicie hipocrática y arrugas en la frente evidenciando una avanzada edad. Juan también difiere tanto en la orientación del rostro como en los rizos del extremos de sus cabellos en los que resta policromía rojiza.

De arriba a abajo y de izquierda a derecha, los "tituli" son estos:

SANCTVS MATHEVS - SANCTVS IVDAS - SANCTUS SIMON - SANTVS BARTHOLOMEVS,

SANCTVS IOHANNES - IACOBVS FRATER DOMINI - SANCTVS PHILIPPVS - IACOBI MINORIS,

THOMAS:VNVS DE XII - MAGNVS SANCTVS PAVLVS - SANCTVS PETRVS APOSTOLVS - ANDREAS FRATER SIMONIS PETRI.

 

El nimbo de Cristo, como es habitual, es crucífero y en el podemos leer: IHS NAZARENVS REX IVDE... con una tilde identificando el signo de abreviatura sobre "IHS". Las últimas letras ("...ORVM") no cupieron en el nimbo.


Huesca; 24 de febrero de 2020

Antonio García Omedes,

de la Real Academia de San Luis


Páginas consultadas:

Ver mis estadísticas