Los capiteles
del pórtico oeste, son de un estilo clásico: jóvenes
atletas con clámide, ángeles, y en los tres historiados, los
típicos pitones
jaqueses "marca de la casa".
El cuarto
capitel, segundo por la izquierda, es de motivos vegetales. Su peculiaridad,
al igual que otro existente al interior del templo, es tener las hojas caladas;
lo que supone un elevado grado de refinamiento y perfección en el
artista que los realizó