![]()
![]()
LA GUÍA DIGITAL DEL ARTE ROMÁNICO
Webmaster: A. García Omedes - Huesca (España)
| Presentación | Novedades | Mapa del Sitio | Mapas Activos | Opinión | Castillos XI-XIII | Rutas Románicas | Monográficos | Otras Regiones
Enlaces | Bibliografía | Diccionario | Distinciones | Premio Romanico Aragonés | Fondos de Escritorio | Libro de Visitas | Inicio |
|
- SAN VICENTE DE LABUERDA. IGLESIA DE SAN VICENTE MÁRTIR- |
UTM 31T 262163 4706064 770 m. |
1
Desde L´Ainsa hacia el norte, remontando la orilla derecha del río Cinca y una vez rebasada la localidad de Labuerda, hay que estar muy atento al cartel indicador del desvío de San Vicente, y aun así, es fácil pasárselo pues incluso una vez tomado el giro más parece un callejón sin salida que la carreterita que nos va a conducir en unos 2,5 Km. a tan bello lugar.
Un espejo circular doble, muy útil a la hora del retorno a la carretera principal, situado enfrente al ramal descrito sirve de referencia.
La iglesia está poco antes de llegar al minúsculo núcleo de la población, exenta, sobre una pequeña elevación. Es templo de nave única acabada en ábside canónicamente orientado y con abundantes añadidos posteriores al XVI (Imagen 1). La iglesia original es fechable hacia principios del XIII
El acceso al templo se efectúa bajo un esconjuradero, interpuesto entre aquélla y el cementerio (Imágenes 5 y 6); enfrentado a la mole de la Peña Montañesa de cuya parte debían de llegar a la zona las peores tronadas.
Desde este lugar las tormentas eran esconjuradas o conminadas por el sacerdote a disolverse o a ir a apedrear a otro lugar.
Viendo estas esotéricas construcciones no puedo dejar de pensar que si en verdad el esconjurador tuviese fe absoluta en la actividad que desarrolla, no deberían de tener tejado.
El ábside se estructura de arriba a abajo en tres niveles de diámetros decrecientes gracias a dos discretos retranqueos, uno bajo el nivel de la base de sus dos ventanales y otro bajo las columnitas en que apean las ménsulas, y a las cuales sirve de apeo. La decoración de la porción superior del ábside, es original e inédita en el Alto Aragón.
A primera vista, recuerda vagamente a los frisos de baquetones del Gállego; pero con sus elementos muy separados; y además con ménsulas interpuestas entre ellos y la cornisa.
Recordando imágenes vistas, me viene a la memoria el pórtico románica del Monasterio de Veruela en Zaragoza; sobre el cual, una teoría de columnitas decorativas sustentan a través de pequeños capiteles un friso de arquillos.
La portada de la iglesia se abre en el muro sur bajo un porche moderno. Consta de cuatro arquivoltas de arista viva en degradación, (Imágenes 9 a 11) apeando a través de columnas con su porción superior tallada a modo de capitel. El estilo del conjunto evoca vivamente al de Santa María de L´Ainsa.
El extremo superior de las columnas (Imágenes 12 y 13) está tallado con motivos geométricos, rudos y de una bella simplicidad; evidentemente más antiguos que la fecha de construcción de la iglesia; y por tanto reutilizados. Su contemplación recuerda vagamente a la escultura sencilla del vecino valle de Arán.
En la fecha que visité la iglesia (24 de Mayo de 2002), un equipo de restauradores estaban "poniendo a punto" el retablo de San Vicente Mártir salvado de su destrucción en la Guerra Civil gracias a que fue ocultado por los vecinos del pueblo.
A pesar de que estaban esperando la visita de la Consejera de Cultura de la DGA, me permitieron tomar unas imágenes del ábside y prometí volver cuando estuviese concluida la restauración del valioso retablo. Labor importante y poco conocida la de estos profesionales; que obliga a trabajar a pie de obra en lugares bellos pero lejanos.
Cuando ya marchaba, un Mercedes de evidente aspecto oficial hubo de hacer repetidas maniobras para encarar el camino hacia San Vicente. Espero que la Sra. Consejera, comunicase al titular de vialidad el estado del acceso a tan bello y cuidado monumento.Cuando uno sube fuera de temporada, como a mi me gusta hacer, no hay excesivos problemas; pero no me imagino cómo se aplanarían numerosos turismos subiendo y bajando por una carretera en que justo cabe un vehículo.
Patrimonio en su lugar de origen, adecuadamente restaurado y vigilado. Pero junto a ello y para promocionar adecuadamente su visita son necesarios accesos en condiciones.Al interior, ha sido eliminada la abundante decoración existente que ocultaba la estructura de la cabecera de la iglesia (Ver imagen de José Luis Aramendía de 3 de Agosto de 1993), conservándose algunos motivos "testimoniales" como el Agnus Dei de la imágen 17; o el "jarrón" con la fecha en su interior (1774)19
En el extremo sudeste del caserío del pueblo, se sitúa Casa Buil, destacando una torre de aspecto militar, con aspilleras, y una elegante ventana geminada (Imagen 19) realizada con una pieza monolítica de dos arcos de medio punto, capitel y parteluz cilíndrico"injertado" todo ello en elementos coetáneos del resto de la torre.Los materiales descritos parecen reutilizados de construcción más antigua (¿Quizá como ocurrió con el pórtico de San Vicente?)
20
A finales de Julio de 2003 volví a San Vicente para tomar imágenes de la iglesia con el retablo gótico ya en su lugar. Amablemente me acompañaron de Casa Buil; a pesar de que la primera hora de la tarde era más propia de siesta que de arte, dado el calor de este año.La imagen 20 muestra en todo su esplendor la cabecera del templo con el retablo de San Vicente.
En las imágenes 21 a 23, detalles de la cabecera del templo y de su retablo presidido en los lugares preferentes por San Miguel, San Vicente y San Lorenzo. La tabla central, en que se realza la figura del mártir patrono del templo, con la rueda de molino con que fue lanzado a las aguas, está detallada en la imagen 23.Varias cruces de consagración adornan las paredes del templo. Una de ellas es la de la imagen 24.La pila bautismal, se halla semiempotrada en una capilla lateral frente a la puerta de acceso al templo (Imagen 24).En la vaguada sita a poniente del templo se sitúa la pequeña ermita de San Visorio. Podemos ubicarla visualmente en la imagen 1 que abre la página, claramente destacada de la vegetación como un punto blanco. Su cabecera se halla excavada en la propia roca y decorada con pinturas murales modernas alusivas al santo y a mártires que lo fueron junto a él.
Según información de os paneles explicativos de San Vicente: San Visorio era "un joven muchacho llamado Missolin natural de la pequeña aldea francesa de Cadellihan, emprende un viaje en busca de la Bendición Divina. Será en estas montañas de Sobrarbe donde profundice en la sabiduría de lo místico de la mano del anacoreta Froilán. Pronto es nombrado sacerdote convirtiéndose en una auténtica celebridad. Pero pronto su vida se verá truncada al ser asesinado junto a sus dos ayudantes, Firminiano y Clemencio, por parte de un grupo de sarracenos. Es en este mismo lugar donde se levanta en su honor en 1715 el pequeño eremitorio donde se conservarían sus reliquias, hoy desaparecidas."
En el centro del retablo de San Vicente se conserva un relicario con fragmentos de huesos con el nombre de San Visorio (Imágenes 27 y 28)