El interior del templo
libre de la capa de cal, con la ayuda del gran angular, resulta sin lugar
a dudas magnífico. La sensación que produce la primera vez
que se visita es indescriptible. Cualquier persona que acude a él
por primera vez, lo menos que espera al ir hasta una ermita perdida en el
monte es encontrar algo como lo que muestro bajo estas líneas.