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El tímpano, representa una escena del martirio de san Félix, titular del templo (Imagen 1). Dos caballos (solo reconocible el segundo por el perfil doble del primero y el número de patas) arrastran por los pies al Santo, en actitud orante. Un sayón azota a los caballos siguiendo las instrucciones de un personaje sentado en silla al que aconseja un pequeño demonio a la izquierda de su rostro; mientras otro personaje y un ángel con el cuerpo "de insecto" típico del de Agüero, confortan al Santo en su trance.
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En la imagen 2, amplio la escena del ángel confortando al santo en su martirio. Encontramos en ella otro de los elementos típicos de este Maestro, como va a ser el ángel que desciende oblicuo desde una nube para confortar o avisar a personajes. Desciende de entre una nube, que en ocasiones se representará simplemente como si su cuerpo fuera segmentado, contribuyendo a potenciar la sensación de verdadera mariposa. Lo volveremos a encontrar en el sueño de San José, o avisando a los Reyes Magos, entre otras escenas.
A destacar también la dedicación del Maestro a la representación de momentos del martirio de santos. Quizá influenciado por la edificación, coetánea, de la iglesia de San Lorenzo en Uncastillo.
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Apea el tímpano en dos modillones típicos del de Agüero (Imágenes 3 a 8) de la misma factura que cualquiera de los muchos otros que irá labrando en sucesivos templos (Ver monográfico). Es en este templo donde inicia el ciclo desarrollado en los sucesivos de muerte-resurrección a través del Leviatán que devora al hombre para que pueda renacer a una segunda vida ya como espíritu puro.
Estos modillones tienen un perfil rudo y cuadrado, que se advierte en las imágenes 4 y 7. En otros templos veremos modularse este perfil, adoptando unas formas más elaboradas y menos rígidas en el mismo. El personaje del lado de poniente, ofrece al interior del templo la calza de su pie devorado (Imagen 5), a mi entender, como exvoto, sabiendo desde este primer modillón, que su muerte le va a suponer el resurgir a una nueva vida.
En la imagen 6 se puede advertir en detalle los pliegues semicirculares concéntricos, con pequeñas incisiones perpendiculares, tomadas de lo visto en la decoración pictórica. También los almendrados ojos de guerrero y Leviatán.
Al muro norte, en su cabecera se adosó sacristía (Imagen 10) en fecha tardía. En el muro norte hay una segunda puerta hoy cegada (Imágenes 10 y 12). Consta de dos arquivoltas de medio punto de sencilla hechura.
El tímpano presenta una escena repetida en la portada oeste de San Salvador de Ejea de los Caballeros: dos ángeles genuflexos con sus alas extendidas portan un crismón trinitario que se apoya en una pequeña esfera. Los rasgos apreciables de sus caras, así como la fina decoración de sus vestiduras son los que caracterizan al talles del de Agüero. En esta portada los modillones son diferentes: simples y decorados con tres molduritas a modo de baquetones.
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Las vestiduras de los ángeles muestran una rigidez en su zona distal, a base de líneas rectas, que denotan la misma bisoñez que la vista en las líneas cuadradas de los modillones.