LA GUÍA DIGITAL DEL ARTE ROMÁNICO

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NOCITO. MONASTERIO DE SAN ÚRBEZ

NUEVO CRISMÓN TRINITARIO


El monasterio de San Úrbez en Nocito es un templo magnífico en un espacio natural espectacular. Tan bello como desconocido. De su origen románico quedan muchos e importantes vestigios. Tan disimulados en ocasiones que hay que usar de todos los sentidos y la intuición para poder hacerse una idea clara de los mismos.

La imagen interactiva bajo estas líneas puede ayudar a hacerlo. Situando el cursor sobre la misma aparece la hipótesis de planta original del templo románico superpuesta a la actual en la cual persisten esos vestigios; sobre todo en la zona del transepto del templo que se conserva prácticamente íntegro.

Ya hace algún tiempo, cuando redactaba el texto para la pagina correspondiente de mi sitio web, apunté la posibilidad de que en la cara oculta del tímpano existente en la portada meridional hubiese un crismón esculpido.

Hoy es sábado, 6 de julio de 2013. Había quedado con los profesores Javier Martínez de Aguirre y David Simon para subir a pasar la mañana a San Úrbez y que tomasen conciencia de la magnitud e importancia del templo original que aquí hubo y del que el transepto y dos portadas son elementos fundamentales.

También avisé a mis amigos en Nocito para anunciarles la visita y para liberar definitivamente a un emparedado crismón que estaba seguro nos aguardaba allí tras un relleno de mampuestos sobre maderos ocultándolo.

La mañana ha sido magnífica en todos los sentidos. Buena compañía. Profesores de renombre prestando la atención que el templo se merece. Tomando fotografías, realizando medidas de sus estructuras... Y por si todo eso fuese poco, la salida a la luz del crismón sospechado que nos aguardaba emparedado.

El tímpano es una pieza monolítica enjarjada en la estructura. Su porción superior no es un semicírculo, sino que está rebajada por una sección horizontal, como en otros tímpanos (Jaca, San Pedro el Viejo -claustro-, etc.).

Centrando la superficie encontramos un crismón trinitario compuesto por ocho brazos cuyo extremo es de mayor tamaño que el arranque. Letras apocalípticas alfa y omega cuelgan en posición correcta de los brazos superiores del símbolo "X". La "S" se superpone al brazo inferior. Hay una crucecita superpuesta al brazo superior, formando una tilde al modo de los crismones de tipo navarro según clasificación de Matarredona/Olañeta.

Y el detalle decorativo que aporta personalidad y excelencia a este elemento. Me refiero a que el aro marco está decorado por un sogueado que en los cuatro puntos cardinales se enrosca sobre si mismo para originar cuatro sencillas y bellas margaritas que representan símbolos eucarísticos (Perla en griego se dice "margaritari" y en la antigüedad para referirse a la Eucaristía se hacía alusión a "Corporis Agni margaritum ingens" (La rica perla del Cuerpo del Cordero).

En el intradós de la arquivolta que precede al tímpano hay pintura sobre enlucido, componiendo un despiece de dovelas. Sus líneas se prolongan por la superficie del tímpano y del crtismón y bien pudieran corresponder a la decoración original de la portada que ha permanecido oculta. En un reciente trabajo de Antonio Olmo Gracia se hace referencia a la gran frecuencia de este modo de realizar los acabados pictóricos de muchos templos ("Los revestimientos cromáticos en la iconografía arquitectónica medieval. Estudio de algunos casos de coincidencia en la baja edad media hispana") publicado en el libro "Sobre el color en el acabado de la arquitectura histórica" coordinado por la prof. Carmen Gómez Urdáñez (Prensas de la Universidad de Zaragoza. 2013).

En un correo tras comunicarle a Antonio Olmo lo señalado acerca de la decoración de despiece, me hace la siguient observación:

"Tendría que ver el despiece más de cerca, pero en principio me parece un tipo de falso aparejo bajomedieval, ya gótico, e incluso tal vez de los siglos XV-XVI. La pintura de falsos despieces románica en Aragón y en el noreste de la Península (Navarra y Cataluña), según he podido ver, es el "repasado de juntas", como el que describo de Sigena en el último número de la revista Románico: una junta roja sobre otra junta blanca, más ancha, que se dispone sobre las uniones de los sillares. Esta ya en edificios del siglo XI (por ejemplo en la portada de Obarra) y pervive hasta el XIII (por ejemplo tienes fotos en el artículo de Carmen Gómez en el libro que te envié, correspondientes a la catedral de Tarazona), y es abundantísimo durante entre esos siglos. También en el románico aragonés he visto "repasados" en negro, pero siempre con la junta de base blanca. Además, en el caso de Nocito no solamente falta la base blanca sino que las líneas son demasiado rectas, trazadas a regla, algo infgrecuente también en el románico. Creo además que quienes ejecutaron el crismón no hubieran trazado esas juntas en la superficie del tímpano, fingiendo un despiece que no existe, ya que por lo que he podido ver los constructores románicos suelen transparentar la arquitectura real a través de esos repasados, que solamente se disponen sobre las verdaderas juntas de construcción. En definitiva, creo que esas juntas son de finales de la Edad Media o incluso de comienzos del siglo XVI (tienes ejemplos semejantes de ese tipo en las páginas 138 y 200 del libro), cuando probablemente se decidió renovar el templo con una nueva policromía, que tal vez se extendía a toda la iglesia"

Pienso que es correcta puesto que además hay un grafiti en el lado este del intradós en el que se puede leer la fecha de 1680; fecha que quedó emparedda cuando se cegó la portada en el XVIII a la vez que se demolió el ábside sustituyéndolo por el actual atrio de acceso en el que figura la fecha de "17" sin llegar a esculpirse las dos cifras finales.

En fin, una delicia de mañana, con un colofón magnífico: Un nuevo crismón del que no es fácil por su situación tras la portada añadida de obtener imágenes ortogonales. Hay que meter la cámara atrás y disparar mirando al visor vuelto.

Aporto una imagen esquemática para la mejor comprensión de este crismón. Resalta sin duda el enmarcado conformado por un aro marco sogueado que se enrosca sobre si mismo en los puntos cardinales sugiriendo margaritas. Repasando los detalles veo que hay una cruz añadida, con su astil hasta el centro del crismón. No es una simple tilde en el vano de la "P" como en los crismones de tipo navarro; sino que va más allá añadiendo la cruz entera un poco al estilo del crismón de Osia.


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