
Saliendo de Huesca en dirección Barbastro por la N-240;
pasamos Siétamo; y antes de llegar a Belillas, un desvío a la izquierda, nos conduce en 7
Km -atravesando Liesa- al pueblo de Ibieca.
Una vez en él, tras rebasar por delante su iglesia
parroquial: giro a derecha, y después, se toma la primera calle a la izquierda, que continua como pista
con suficiente señalización hasta llegar -en cosa de 2 Km- a San Miguel de Foces.
Las llaves del templo, las guardaban en "Casa Torres",
con bonito escudo heráldico sobre su portada, detrás de la iglesia parroquial.
En la actualidad hay que contactar con el Ayuntamiento para su visita, mediante teléfono/fax 974-260290 o vía e-mail: aytoibieca@terra.es
La primera sensación que se siente es de asombro,
al encontrar la iglesia de San Miguel en un paraje aislado, con la Sierra de Guara como incomparable telón
de fondo (Imagen 1).
1
2
Es este un edificio que marca arquitectónicamente
el paso del románico tardío a un gótico; que ya se manifiesta con rotundidad en su cabecera;
al igual que sucede en Las Miguelas de Huesca, por ejemplo.
El templo fue fundado por Ximeno de Foces en 1259; con función
de panteón familiar. Esta familia promovió la construcción de la catedral de Valencia; y al
parecer fueron los mismos constructores quienes levantaron lo de Ibieca.
Cuando se contempla la
Puerta
del Palau de la Seo Valenciana, único resto de su primitivo templo románico,
se entiende perfectamente esta estrecha relación arquitectónica.
Es Monumento Nacional desde 1916; destacando del mismo sus
pinturas de estilo gótico internacional o lineal; datables hacia 1300.
Dentro de la progresiva sensibilización por lo cultural,
se le ha vuelto a prestar la atención que merece, y así, durante los años 2003 y 2004, se
han llevado a cabo labores de restauración de su estructura, limpieza del encalado interior y restauración
de su obra pictórica.
A primeros de Julio de 2004, concluida su restauración,
de nuevo ha sido abierta al público.
3
4
5
La iglesia tiene planta de cruz latina, continuándose la nave con el ábside principal, y abriendo sendos
ábsides secundarios en los respectivos brazos del crucero (Imágenes
2 y 3). El planteamiento de la nave es cisterciense, correspondiente
a un momento tardío del románico; pero el desarrollo de su cabecera y las capillas-mausoleos laterales,
son ya góticas. Podemos intuir contemplando este monumento la transición entre ambos estilos, que
aquí se solapan.
A los pies del muro sur (Imágenes
2, 4, 5 y 6) se abre una bonita y elaborada portada de cuatro arquivoltas
y guardapolvo, con tímpano liso orlado por greca de decoración vegetal. Los capiteles poseen una
decoración vegetal, ya gótica. En conjunto, su estilo es paralelo al de la existente en el Santuario
de Salas en las afueras de Huesca.
6
7
8
Entre la profusión de motivos vegetales de la decoración
de su portada, semiocultas se hallan unas pequeñas criaturas esculpidas de cuyas bocas parecen surgir las
volutas vegetales que la decoran.
Hay que estar muy espabilado para apreciar junto a la madera
de la puerta de entrada, en lo alto de las jambas, una pequeña ardilla y la cabecita de un perro (imágenes 7 y 8).
9
10
11
Son abundantes las marcas de cantero en sus muros poniendo
de manifiesto la gran cantidad de canteros que aquí trabajaron. En este sentido este templo es comparable
al de Santiago de Agüero.
Ambos son singulares en muchos aspectos; y todavía no lo suficientemente reconocidos.
Llaman mi atención una de un arco con flecha, realizada
con esmero (Imagen 10), un alfanje -no he visto esta marca en ninguna otra parte del alto aragón-
en sillares del interior de la cabecera (Imagen
11); así como un bello reloj de sol,
con indicación de las horas que debieron de marcar el ritmo diario de la comunidad religiosa aquí existente (Prima-Tertia-Mediodía-Nona-Visperas)
remontado por escudo con cruz de Malta. Además, en los sillares del escudo hay marcas de cantería.(Imagen 8). Con respecto a las horas del reloj, decir que la hora del
mediodía: "sexta", es la raiz de la palabra "siesta".
Los sanjuanistas de Foces, según Ricardo del Arco,
tenían cerca de allí un hospital y lazareto para caminantes y peregrinos. De él resta la capilla,
o sea, la ermita de Santa María del Monte de Liesa..
Hubo castillo en un montículo cercano del que restan
escasos vestigios. Del monasterio y edificaciones circundantes al templo de Foces, apenas quedan indicios.