En esta página y en la siguiente, recojo varias de
las abundantes marcas de cantero existentes tanto al exterior como al interior del templo. No hay otro edificio en Aragón con tanta variedad,
abundancia y finura en su elaboración.
Destaca de entre todas, la llave de la imagen grande;
emblemática; que se repite en abundantes sillares, del exterior del templo. He llegado a contarla hasta
60 veces. Es un trabajo preciosista. Yo creo que casi debió de costarle más al artesano tallarla
que dar forma al bloque de piedra.
No sé bien si traduce el trabajo bien hecho del tallista,
su "vanidad" por lucir a través de los siglos la "marca de la casa", o el deseo de vincularse
a la obra sagrada como salvoconducto para el más allá. De cualquier manera, es preciosa.