LA GUÍA DIGITAL DEL ARTE ROMÁNICO

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ESQUEDAS. CASTILLO DE ANZANO: DIBUJOS DE VALENTÍN CARDERERA (1855)


Siempre había creído que la portada de Anzano de tipo lemosino vendida y expuesta en el museo Marés de Barcelona correspondía a la que existió en el desaparecido muro sur de la "iglesia grande o derruida" y achacaba a su extracción el derrumbe de dicho templo. En lo recogido hasta ahora había coincidencia de diversos autores sobre este hecho.

El pasado día 28 de enero de 2014 se presentó en el museo provincial de Huesca el libro "Viaje Artístico por Aragón de Valentín Carderera" de José María Lanzarote e Itziar Arana editado por la Institución Fernando el Católico y la Fundación Lázaro Galdiano. En ese magnífico trabajo se recogen muchas de los apuntes, dibujos, aguadas y acuarelas realizados por Valentín Carderera entre los años 1840 y 1875 gracias a las cuales podemos asomarnos al panorama artístico de la España desamortizada, contemplar monumentos desaparecidos o ubicar correctamente otros.

Para documentar mi cambio de opinión sobre Anzano, traigo aquí tres de los dibujos mostrados en la mencionada obra. Están fechados en los meses de junio y julio de 1855 (Imágenes 4, 6 y 7). El primero de ellos realizado el 10 de julio de 1855 (Imagen 4) muestra la portada de la "Iglesia chica" (según su denominación) y es de un tremendo interés para localizar correctamente su ubicación en la fecha en que la dibuja.

Las imágenes 6 y 7 están fechadas el 28 de junio de 1855 correspondiendo la primera al hastial de poniente de la iglesia arruinada (Carderera "encuadra" su dibujo de modo que no aparezca la ruina) y la segunda al tímpano que sitúa en la iglesia arruinada según su apunte manuscrito en el dibujo "detallando la Yglª arruinada en Anzano" (sic).

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Las imágenes 1 y 2 corresponden a vistas aéreas tomadas del "SigPac". Sobre ellas he señalado la ubicación de vivienda actual e iglesias. En la segunda imagen, activa, colocando el cursor sobre ella, se resaltan las plantas de ambos templos.

La imagen 3 muestra los muros septentrionales de ambos templos, y también la portada occidental del arruinado. La zona encalada en el muro del templo chico que aparece enmarcando una puerta, corresponde al lugar donde estuvo la portada trasladada al museo Marés, aderezada con el tímpano de la occidental de la iglesia grande. Esto puede afirmarse hoy con seguridad gracias a los dibujos de Carderera.

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La imagen 4 es definitiva para poder ubicar la "portada viajera de Anzano". Está identificada en la obra de J.M. Lanzarote e I. Arana como "Portada de la iglesia chica de Anzano. 10 de julio de 1855. Lápiz y aguada sobre papel. 153 x 246 mm. Nún. inv. 9184. Sign. topográfica ED 5-3-5 (b). En la parte inferior, a la izquierda, a lápiz: "S. XII" y a la derecha, a lápiz: "Anzano". Pegado en el mismo soporte que el número de inventario 9183". Carderera en sus apuntes localiza con precisión este templo cuando se refiere al mismo como "la iglesia chica", situada a unos veinte metros al sur de la "iglesia arruinada".

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En su dibujo la sitúa en un cuerpo adelantado al muro norte en el penúltimo tramo de la iglesia chica. Los canecillos que hay en altura a derecha e izquierda del cuerpo de la portada, siguen allí, así como los restos del muro que desde el lado oriental de la portada llega hasta el hastial de poniente del templo arruinado.

La imagen 5 es activa. Colocando el cursor sobre ella, aparece sobrepuesta la portada dibujada por Carderera, adecuada al tamaño de la imagen fotográfica para mejor comprender lo expuesto.

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Lo mostrado no deja lugar a dudas de que esa portada estuvo en el muro norte de la iglesia chica. Valentín Carderera la dibuja en 1855 y Ricardo del Arco la fotografía en 1942 (Imagen 8) y aunque la foto carece de la suficiente perspectiva, se advierten los panzudos canecillos que la enmarcan y que permanecen hoy allí, así como el arranque del muro que une los dos templos. Según Antonio Naval en su trabajo sobre "Patrimonio Emigrado", ya había sido vendida en el año 1923 aun cuando no aparezca en el catálogo del museo Marés hasta 1970.

En la fotografía de Ricardo del Arco se advierte el hecho significativo de que no hay coherencia entre las hiladas de la portada y las del muro, habiendo sido rebajados algunos de sus sillares para poder encajarla (como a la altura del ábaco o de la decoración lateral del capitel superior). También documenta la desaparición del fuste exterior del lado oeste. Ambos autores reseñan en dibujo/fotografía la desaparición de los fustes de apeo de las arquivoltas y en el dibujo de Carderera, la desaparición de parte del fuste exterior oriental (que no se advierte en la foto de R. del Arco por la perspectiva).

Hasta aquí lo objetivo. Me surge la duda de dónde estuvo en origen esta "portada viajera" o para qué templo fue esculpida. Desde un punto de vista metodológico hay que abrir un abanico de posibilidades dado que no es la primera pieza que se crea para un emplazamiento y acaba en otro diferente, como en el caso del tímpano occidental de la inconclusa iglesia de Santiago de Agüero que hoy adorna la portada de la parroquial de ese lugar.

Tenemos dos iglesias y cuatro posibles lugares donde encajar esta portada: dos en la iglesia grande y otros dos en la iglesia chica

-Muro occidental de la iglesia grande: ya tiene su portada y por tanto lo descarto.

-Muro sur de la iglesia grande, hoy arruinado; pero que sin duda tuvo portada.

-Muro norte de la iglesia chica, que también la tuvo desde su origen, dado que al interior hay arco apuntado muy rebajado y diferente tratamiento de las pilastras que la enmarcan (carentes de capiteles) comparadas con las semicolumnas adosadas que recibe el resto de la fábrica

-Muro occidental de la iglesia chica, donde debió de haber vano hoy ampliado para el acceso de maquinaria agrícola. Parece lógico excluir este lugar por no ser lógico el traslado cuidadoso en un momento en que ya prevalece la actividad agrícola sobre la artística.

Hay un aspecto importante a mi modo de ver desde el punto de vista estilístico. Me refiero a que la escultura de la iglesia chica es inexistente. Los canecillos no poseen decoración y los capiteles en su interior son sencillas cestas lisas carentes de decoración. No encaja la sencillez de la hechura del templo chico con la decoración lemosina, apetitosa para coleccionistas de arte, que muestra la portada viajera.

Es por ello que me inclino a creer que la portada en cuestión fue realizada y colocada en el muro sur de la iglesia grande, en la cual se advierte como he descrito en su sitio específico un cambio en la forma de cubrir el templo (planteado de inicio para bóvedas de crucería al estilo de Puilampa y acabado con medio cañón apuntado con titubeos y miedos reflejados en mechinales para apoyar cimbras más allá de las impostas). El desplome del templo en un momento posterior a la edificación de la iglesia chica y anterior -claro está- a que Carderera lo dibujase, pudo motivar la reutilización de su portada sur en el muro norte de la iglesia chica.

Hay un dato que podría arrojar luz al tema y que desconozco. Me refiero a la posible existencia de marcas de cantería en la portada conservada en el museo Marés. Si existen nos pueden orientar hacia su origen en uno u otra templo.

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Queda un segundo aspecto en esto del patrimonio viajero. Hay un tímpano que viajó junto a la portada y que fue recolocado en la misma. Ricardo del Arco lo fotografía en 1942 en la portada occidental de la iglesia grande (Imagen 11).

La hechura de las arquivoltas que lo enmarcan no deja lugar a dudas de que en esa fecha estaba en ese lugar. Colocando el cursor sobre la imagen 12, activa, aparece superpuesto y adecuado en tamaño para demostrarlo.

En el mismo, a pesar de su deterioro, se identifica bien la escena. Se trata de una imagen de la Virgen sedente, dando el pecho al niño mientras es coronada por dos ángeles. A los lados de menor tamaño, aparecen dos imágenes, hombre y mujer, probablemente los comitentes que sufragaron su hechura. Está enmarcado por una cenefa vegetal que según los apuntes de Carderera comienza en su límite inferior con un cuadrúpedo (no se ve en la foto de R. Del Arco). El fondo del tímpano fue tratado con delicadeza a base de un denso entramado en relieve con profusión de ordenadas perforaciones. Su aspecto estilístico lo leva a fecha muy avanzada, claramente gotizante y sería coherente con la fase final de la construcción de la iglesia grande.

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En el dibujo de Carderera de la imagen 6 podemos intuirlo (lo dibuja aparte en esa misma sesión del día 28 de junio) decorando la portada occidental del templo grande. Cuando dibuja la portada viajera (Imagen 4) traza unas difuminadas líneas en el tímpano, que contrastan con el notable detalle y realce de la decoración de las arquivoltas. De haber estado allí el tímpano, no tengo duda de que lo hubiese representado con mayor definición.

Dado que en la foto de Ricardo del Arco lo que se aprecia es que el espacio del tímpano se cegó con sillares y que estuvieron enfoscados (Imagen 8), mi inclino a pensar que lo que vió Carderera fue un motivo pintado sobre ese enfoscado, del que apenas señaló unos desvaídos trazos.

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En fin, que a la vista de los dibujos de Carderera hemos podido despejar algunas dudas estableciendo la ubicación de determinados elementos en momentos concretos del tiempo atestiguados por dibujos y fotografías; pero a la vez nos surgen más dudas que habrá que seguir considerando. Es lo bueno de esta afición en la que nunca acabas de conjeturar.


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